Su decoración, cuidada y sencilla, convierte a este hotel en un sitio acogedor y agradable, dando además sensación de frescura y limpieza. Consta de 20 habitaciones amplias, luminosas y de colores cálidos que disponen de calefacción, TV satélite, baño completo con bañera y secador de pelo. Algunas de las habitaciones tienen terraza con impresionantes vistas a la ría. Además, en caso de viajar con niños les ofrecemos la posibilidad de instalar camas supletorias y/o cuna.
En su amplia cafetería y con un surtido bufete podrá empezar el día cobrando fuerzas con un buen desayuno, a la vez que disfruta de sus vistas al mar.
Las zonas comunes siguen el mismo patrón de sencillez y elegancia, con un amplio salón decorado en diferentes ambientes en los que se combinan la madera y el mimbre, además de un reservado con sofás y televisión panorámica. El exterior nos ofrece piscina y ajardinado, para disfrutar del sol y un relajante baño en temporada de verano.